DIARIOELHIERRO.ES, redacción, Valverde (3/4/2008. 07:57 horas)
Un experimento social y musical único, llevado a cabo en la isla de El Hierro, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco. El reconocido músico, Torsten de Winkel, (New York Jazz Guerrilla, Pat Metheny Group) conduce una convivencia de grupos de folclore e instrumentistas virtuosos de los cinco continentes.
Con integrantes de Tejeguate, Joapira, Angélica de Sabinosa, María Mérida , Audun Waage, Kike Perdomo, Nantha Kumar, José Luis Sánchez, Epiphane Zinzinsouhou, Choeur de Benín, e invitados especiales como Gregoire Maret, Majid Javadi , Kai Eckhardt, Gwilym Simcock, Boris Kozlov, Hellmut Hattler y Fola Dada.
Su nuevo disco presenta un experimento social y musical visionario que cuenta con el patrocinio de la Unesco Canarias.
Desde el año 2005 músicos renombrados de los cinco continentes siguen la llamada de Torsten de Winkel y acuden a El Hierro. Músicos de cualquier edad, aficionados al folklore y virtuosos de la World Music, eminencias del jazz, sinfonistas y seguidores de la música electrónica, conviven cada julio durante diez días en El Hierro, creando conjuntamente el programa del festival de música. Durante este proceso, se investigan las bases para una real convivencia multicultural, cuyos frutos sean verificables.
Himno y lema de este proyecto acerca de la Human Sustainability (Sostenibilidad Humana) son los versos del gran poeta y crítico social Agustín Millares Sall que reflejan el anhelo de una convivencia sin odios ni prejuicios.
La música es de Torsten de Winkel y los canta María Mérida, a sus 82 años la gran dama del canto canario. La exquisita sensibilidad de Gregoire Maret, probablemente el mejor intérprete vivo de la armónica, capta ese espíritu en un solo conmovedor.
Un calidoscopio que en los 70 minutos restantes de este CD fusiona los cantos agrarios canarios con el contrabajo de Charles Mingus, cantos espirituales sufies con los ritmos yoruba de los inmigrantes de la África Occidental que llegan a las Islas Canarias en pateras, las bulerías flamencas con el lirismo elegíaco nórdico y el tango de El Hierro que tiene toques dadaístas con reminiscencias de Kind of Blue de Miles Davis.
“NIÑO PRODIGIO DE LA GUITARRA”
A mitad de los años 80 de Winkel fue calificado como el niño prodigio de la guitarra (la crítica en el diario alemán FAZ sobre su primer álbum Mastertouch fue titulada: «Hito en la historia del jazz en Alemania»). Y posteriormente «en Nueva York alcanzó la madurez y maestría» (según el diario Frankfurter Rundschau).
A partir de los años 90, de Winkel, como fundador de la red New York Jazz Guerrilla, y colaborador de Pat Metheny, Joe Zawinul, Hellmut Hattler / Tab Two, Grandmaster Flash o Whitney Houston, se convirtió en activista por la paz y precursor de una globalización positiva.