Contenido patrocinado
Por Mª del Carmen Bernal López
Todos los días nos despertamos con noticias sobre sucesos terribles: conflictos armados, ataques terroristas y otros fatales acontecimientos, fruto de la confrontación entre personas por sus creencias, por la pretensión de tener más o menos territorio como propiedad, etc.
Pero aterrizando en la pequeña isla de El Hierro, tal como pones un pie en el aeropuerto, te das cuenta de que hay “algo” en esta isla. Y no me refiero a los elementos geográficos o paisajísticos. Me refiero a los valores que imperan en sus habitantes. En concreto, y con motivo de mi reciente visita a mi padre, en la Residencia de Echedo, he podido constatar que los valores humanos son, a mi parecer, una riqueza que debe ser preservada, promocionada y reconocida a todos/as los que hacen posible que, a pesar de que la ancianidad no es la mejor etapa de la vida de una persona, sí sea la más tranquila y llena de cariño.
He podido comprobar en persona como directora, médicos/as, enfermeros/as, auxiliares, voluntarios de la Cruz Roja (y no querría olvidarme de nadie), realizan una función que no sólo cumple los objetivos de cuidado físico de estos/as ancianos/as, sino que aportan un cariño y atención dignos de un reconocimiento especial. Por ello, y como hija de un anciano residente en el Centro Sociosanitario de Echedo, quiero dar las gracias públicamente a cada uno/a de las personas que contribuyen a que sea este lugar una Reserva de Valores Humanos y dedicarles esta canción del gran poeta Juan Manuel Serrat:
Llegar a viejo. Juan Manuel Serrat
Si se llevasen el miedo
Y nos dejasen lo bailado
Para enfrentar el presente
Si se llegase entrenado
Y con ánimos suficientes
Y después de darlo todo
En justa correspondencia
Todo estuviese pagado
Y el carné de jubilado
Abriese todas las puertas
Quizá, llegar a viejo
Sería más llevadero
Más confortable
Más duradero
Si el ayer no se olvidase tan aprisa
Si tuviesen más cuidado en dónde pisan
Si se viviese entre amigos
Que, al menos, de vez en cuando
Pasasen una pelota
Si el cansancio y la derrota
No supiesen tan amargo
Si fuesen poniendo luces
En el camino, a medida
Que el corazón se acobarda
Y los ángeles de la guarda
Diesen señales de vida
Quizá, llegar a viejo
Sería más razonable
Más apacible
Más transitable
Ay, si la veteranía fuese un grado
Si no se llegase huérfano a ese trago
Si tuviese más ventajas
Y menos inconvenientes
Si el alma se apasionase
El cuerpo se alborotase
Y las piernas respondiesen
Y del pedazo de cielo
Reservado, para cuando
Toca entregar el equipo
Repartiesen anticipos
A los más necesitados
Quizá, llegar a viejo
Sería todo un progreso
Un buen remate
Un final con beso
En lugar de arrinconarlos en la historia
Convertidos en fantasmas con memoria
Si no estuviese tan oscuro
A la vuelta de la esquina
O simplemente, si todos
Entendiésemos que todos
Llevamos un viejo encima.


