Publicidad

 
    El Hierro  -  Año: 17  - Número: 5803

Director: Sergio Gutiérrez

6 DE MAYO 2021  -  Actualizado a las 16:48 h.

Tribuna libre
 
Carta del Director
CABILDO
AYUNTAMIENTOS
Carta del Director
ECONOMIA
AYUNTAMIENTOS
DEPORTES
Nacional
Tribuna libre
POLITICA
Transhierro
SOCIEDAD
SUCESOS
EDITORIAL
Por Amado Carballo Quintero

No eres culpable. No somos culpables. Repite conmigo: ¡No soy culpable! Repítelo en voz alta y difúndelo ¡No tenemos la culpa!

Parece que todo el mundo ya tiene interiorizado el adagio, repetido cual mantra, de que “nosotros hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Por favor, no les creas; nada más lejos de la realidad.

Desde el inicio de esta crisis, tanto el mundo financiero, como gran parte del económico (neoliberal) y el político, se han empeñado en intentar que nos culpabilicemos y nos “azotemos por los pecados cometidos” al confiar en el sistema económico-financiero que se montaron los de arriba, el 1% que posee al menos el 20% de la riqueza mundial.

Y parece que lo han logrado. Y eso es lo que irrita aún más; no solo porque desplazan la responsabilidad hacia los más débiles, sino porque se aprovechan de nuestro sentimiento de culpa para tomar medidas de carácter ideológico que benefician a los mismos que nos llevaron al desastre; y que no somos ni tú, ni yo -disculpa, Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal estadounidense, si estás leyendo esto; no te exculpo a ti-.

Lo anterior, como es lógico, debe sustentarse en algo. Por sí mismas, las palabras, salvo las de esos “pretendidos representantes profesionales” que a veces hacen ruedas de prensa en televisiones de plasma sin aceptar preguntas, no se sustentan. Normalmente deben justificarse, como lo hizo la Sra. María Dolores de Cospedal con la “indemnización en diferido en forma de simulación” de Bárcenas. En este caso les resumiré la historia, intentando que sea de exposición más clara que la de Cospedal.

Para empezar, sin pretender ser exhaustivos, podemos decir que el origen del desastre se encuentra en la desregulación del sector financiero, que se acompañó con la derogación en 1999 de la Ley Glass-Steagall (en Estados Unidos), la cual impedía la unión/confusión de la banca comercial (de depósitos) y de la banca de inversión (mercados financieros) tras la crisis de 1929; también fueron claves el desarrollo tecnológico y la consecuente ingeniería financiera que permitió.

La locura en el mundo financiero fue de espectáculo. El desarrollo tecnológico y la ingeniería financiera potenciaron la multiplicación de derivados financieros. Aquí es donde encontramos los famosos CDO (Collateralized debt obligation) u “Obligaciones de Deuda Colateral” y los CDS (Credit Default Swaps) o “Seguros de Impago de Deudas”, de los que hablaremos más adelante, entre otros productos.

La confusión entre banca comercial tradicional y la banca de inversión hizo que se multiplicaran los riesgos y que se difundieran por todo el mundo entero, con la inestimable ayuda de la denominada globalización y de la libre circulación de capitales que la caracteriza.

Todo esto, sumado a la influencia política de los grandes capitales, a los intereses empresariales de la gran corporatocracia estadounidense y al gran sesgo intelectual de sus líderes (y de los líderes mundiales), produjo un combinado más destructor que el de cualquier exceso de “Cubalibre”. Tanto, que todavía hoy nos dura la resaca.

Pero veamos, de manera somera, qué ocurrió. Todo lo anterior motivó que se multiplicaran los préstamos denominados “subprime”. Estos son un tipo de préstamo que se caracteriza por un notable riesgo de impago, pero que ofrece a los prestamistas (aquéllos que prestan el dinero) un interés mucho más interesante que uno “normal”. Estos comenzaron a dar una mayor cantidad de estos préstamos porque, gracias a los derivados financieros, no tenían que esperar a que el deudor (quien pide prestado) se lo devolviera.

Los prestamistas vendían sus derechos de cobro a los bancos de inversión y estos, utilizando el producto financiero CDO mencionado antes, agrupaban esos préstamos comprados, en lotes: incluyendo préstamos de riesgo alto y bajo. Estos CDO se vendían de nuevo a los inversores que quisieran comprarlos (o venderlos) tras ser “calificados” por las Agencias de “Rating” o de calificación (Moody's, Standard & Poor’s, Fitch). Parecía un buen sistema, salvo porque estas casi dependían de los grandes Bancos de Inversión (que emitían los CDO) y cuyos ingresos derivaban de la “calificación” o “nota” dada a los productos financieros (AAA o triple A era la máxima).

Pero falta un paso más. Una vez creado el CDO y calificado atendiendo a los “supuestos” riesgos inherentes al mismo, aparecían los CDS: los seguros ante el impago de los CDO. Estos seguros también podían comprarse y venderse para especular y apostar.

Con todo, si has llegado hasta aquí, podrás imaginarte por qué se dieron tantos préstamos “subprime” (muchos garantizados con hipotecas), y por qué el mundo entero se vio afectado por la crisis financiera y el pánico bancario. Los que daban el préstamo se despreocupaban de su cobro. Se habían montado tal tinglado que nadie podía fiarse de nadie.

Y entonces, ¿por qué no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? Las posibilidades estaban, el sector financiero se encargó de ello. Para sus balances y sus resultados les venía de perlas. Para las bonificaciones de sus directivos aún más. No querían “parar la música” y aguar la fiesta.

Pero pronto tuvieron que abrir los ojos. La tecnología y el aumento de la productividad (en forma de menos trabajadores para producir lo mismo), así como la deslocalización de empresas a China y a otros países con mano de obra barata, con la destrucción de empleo que supone (aumento del desempleo), y el excesivo nivel de precios de las viviendas, motivaron que estallara la burbuja inmobiliaria: los impagos comenzaron a llegar; el mercado inmobiliario se detuvo y los precios iniciaron su inesperado descenso.

Y señoras y señores, aquí estalló el sistema. Tras esto, entramos en la pendiente jabonosa que todos conocemos. Que no nos engañen. Tú, nosotros, no tenemos la culpa. Fueron sus “movidas” y sus “cagadas” las culpables. Lo que pasa es que era difícil explicarlo. ¡Difúndelo!

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Es condición inexcusable para la publicación, firmar la carta y adjuntarnos una fotocopia de su DNI y una foto tamaño carné en formato digital, así como facilitarnos un teléfono de contacto. La Dirección se reserva el derecho de publicar una carta sin foto si así lo estima oportuno. * El envío de opiniones supone la aceptación de las siguientes condiciones de uso: No se permite el envío de opiniones de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se admitirán mensajes difamatorios, ofensivos, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos o cuente con autorización para el uso de dichos contenidos. Tampoco se permitirá el uso de este servicio por parte de empresas para promocionar sus productos o servicios. Queda a discreción de la Dirección de DIARIOELHIERRO.ES/COM determinar cuando un mensaje incumple estas condiciones, y decidir por tanto su no publicación. Así, la Dirección se reserva el derecho de NO publicar o de recortar su carta si así lo cree oportuno, así como de recortar aquellas cartas que crea oportunas. La responsabilidad del contenido de los mensajes es exclusivamente de la persona que lo envía.

Ni DIARIOELHIERRO.ES/COM, ni la Empresa propietaria, ni el equipo de redacción, son responsables del contenido de los mensajes ni tienen por qué compartir necesariamente las opiniones o afirmaciones expresadas en ellos. De la misma manera, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de las opiniones aquí publicadas. DIARIOELHIERRO.ES/COM respeta la libertad de expresión de los colaboradores, articulistas y lectores que publican en esta sección, pero no comparte necesariamente sus opiniones ni se hace responsable de las mismas.

Las direcciones de los autores no serán publicadas, y sus datos personales tan sólo serán usados para suministrar este servicio. Estos datos no serán cedidos a terceros, ni serán usados para otros fines. Los usuarios podrán ejercer sus derechos de consulta, cancelación o modificación de sus datos mediante correo electrónico enviado a administracion@diarioelhierro.com. El uso de este servicio implica la aceptación de estas condiciones.

25/8/2014 (18:23 horas)
  MAS NOTICIAS DE Tribuna libre   -   PAGINAS:  1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  16  17  18  19  20  21  22  23  24  25  26  27  28  29  30  31  32  33  34  35  36  37  38  39  40  41  42  43  44  45  46  47  48  49  50  51  52  53  54  55  56  57  58  59  60  61  62  63  64  65  66  67  68  69  70  71  72  73  74  75  76  77  78  79  80  81  82  83  84  85  86  87  88  89  90  91  92  93  94  95  96  97  98  99  100  101  102  103  104  105  106  107  108  109  110  111  112  113  114  115  116  117  118  119  120  121  122  123  124  125  126  127  128  129  130  131  132  133  134  135  136  137  138  139  140  141  142  143  144  145  146  147  148  149  150  151  152  153  154  155  156  157  158  159  160 
Pagina nueva 1
El mirlo del Barranco Concejo#
(8/8/2014 (11:48 horas))
Y llegó el día (A Juan Delgado Delgado) #
''Don Juan Delgado y Delgado, Señor Asesor-Consultor en estos últimos años de la Intervención de Armas y Explosivos de El Hierro, hoy dice adiós. Y no porque él quiera. No porque queramos nosotros. Simplemente porque así la legislación le obliga''. (7/8/2014 (16:56 horas))
Estimado Pedro Sánchez#
(7/8/2014 (11:07 horas))
Ingeniosa gamberrada#
(4/8/2014 (12:57 horas))
Es que poder sí podemos…#
(23/7/2014 (10:23 horas))
MAPA Añadir esta WEB a favoritos Contacto Servicios HEMEROTECA VIDEOTECA
© Todas las imágenes, textos, etc. de este periódico digital están protegidas por leyes de derecho de autor internacionales. Su reproducción, sin autorización expresa y por escrito, queda terminantemente prohibida. Valverde, El Hierro - 2005 © C/ El Carmen, 19, APT 1º-IZQ. 38910. La Caleta-Valverde-El Hierro.

Valverde, El Hierro - 2005 © C/ El Carmen, 19, APT 1º-IZQ. 38910. La Caleta-Valverde-El Hierro. - E-mail: